martes, 13 de septiembre de 2011

Sí, acepto

Por: Lisseth Angel Valencia

Esta historia empieza con mi obsesión de llevar en mi mano un anillo de compromiso con un diamante reluciente y femenino. Con paradas en joyerías, cotizaciones, catálogos…

Fabián, (mi compañero, mi novio, mi marido…) sabe muy bien lo que ha sido eso. Al principio, empezó a rondar en mi cabeza el tema del matrimonio, entonces, mis amigas y yo, diseñamos en nuestras conversaciones delirantes cómo sería el vestido, qué música sonaría, dónde se realizaría…

Del mundo de los sueños, luego pasé a la etapa de la “comercialización” de la idea. Por tanto, tenía que convencer a Fabián de casarse conmigo, con tan mala suerte que no le sonó la flauta y el asunto se volvió cada vez más denso, al punto de convertirse en tema vetado en la relación.

Ahí surgió mi primera pregunta importante: ¿cómo creer en esta relación sin estar casada? La verdad, me quedé congelada, porque así parezca todo lo contrario desde afuera, mi esencia es totalmente similar a la de Susanita, la amiga de Mafalda que siempre está pensando en el esposo, los hijitos y la casita.

La pregunta me puso telúrica. ¿Cómo era posible que el hombre con quien mejor me la he llevado, mi coequipero, mi cómplice…. no se quiera casar conmigo? La primera respuesta fue, casi sacada de una película: “eso demuestra que no se quiere comprometer”, o sino, tan pronto lo propuse, él habría salido corriendo a comprar “ese” anillo y a armar el matrimonio.

Pero no pasó así y tampoco sentía que el tema fuera la falta de amor y de compromiso, porque la evidencia contundente que da el compartir, dormir y aguantarme –en mis malos ratos- demostraban todo lo contrario. Entonces, opté por abandonar la idea y seguir la vida en pareja desde esta nueva perspectiva: sin matrimonio.

Pero por supuesto, mi obsesión por el dichoso anillo de compromiso seguía rondándome la cabeza y yo, continuaba probándome cuanto anillo veía en cada joyería, arrastrando a Fabián para ver si al vérmelo puesto, llegaba el hada del entusiasmo y él se animaba, pero nada…

Como ya Fabián estaba acostumbrado a que lo jalara a todas las joyerías, en esta ocasión para él no hubo ninguna novedad, pero para mí sí, porque había encontrado el anillo que me movió el corazón, tenía esa forma de los anillos de compromiso que tanto me seducen, coronado por una perla bellísima muy sencilla.

Me latió el corazón muy fuerte y por primera vez, no hice show, no traté deconvencerlo, no dije nada… simplemente, me lo medí, pregunté el precio y seguí como si nada esa tarde. Pero algo por dentro me latió y tuve la absolutacerteza de que NECESITABA tenerlo.

Dejé que la ansiedad se me bajara y empecé a diseñar un plan para seducir a Fabián con el fin de que me lo comprara, pero luego, ¿cómo iba a dármelo? Era necesario urdir un plan de compromiso... pero ya estábamos comprometidos el uno con el otro hasta los huesos, entonces, ¿qué esperaba yo obtener de todo ese plan?

Lo mejor de todo, es que el anillo me seguía llamado con voz propia y en uno de esos llamados, me llegó un mensaje clarísimo: ¡necesitaba comprometerme conmigo misma!

No lo podía creer... era totalmente ridículo, era una disculpa mía para tener ese anillo, era un premio de consolación dármelo a mí misma, era renunciar al sueño del anillo entregado por Fabián, con la intención de “comprometernos formalmente”...

De todos modos, el tema me quedó sonando, porque desde hace rato, venía sintiendo que precisamente ESO era lo que le faltaba a mi vida. Un poco de entusiasmo y de compromiso conmigo misma no me vendría nada mal y al contrario, sería la oportunidad perfecta para sellar un acto de amor que venía aplazando desde hace muchos años.

Es indescriptible el miedo que sentí. Me iba a comprometer formalmente conmigo misma y no creía tener la férrea convicción de cumplirme, porque todo este tiempo solo había girado en la idea de recibir el anillo de manos de Fabián para comprometerme con él.

Por fin me puse sensata y me sorprendió la manera como me había abandonado a mí misma. De repente, me sentí con muchas ganas de hacerlo, todo se estaba dando, iba a aprovechar un viaje que tenía al mar para hacerlo ahí, a la orilla del mar, tal como soñaba mi matrimonio.

Escribí mis votos a conciencia, sin comprometerme con más de lo que actualmente me puedo dar, con amor y con ilusión. Al día siguiente en un rinconcito del mar, a pleno rayo del sol, me leí en voz alta lo siguiente:

Yo, Lisseth Adriana Ángel Valencia
me comprometo a:
creer en mí, luchar cada día por ser feliz, optar siempre por mí y por mi bienestar,
sacudirme las telarañas cada vez que sea necesario (...) tomarme, amarme,
perdonarme y vivir una vida maravillosa (...)

No lo podía creer... esa perla en mi mano fue e lmejor regalo que me pude dar en este momento de mi vida. Dije: “Sí, acepto” y al ponérmelo me sentí orgullosa de mí y de mi manera de estar actualmente en la vida. Le pedí mucha fuerza al Universo para poder cumplirme y sobre todo, apartir de ese momento, realmente me sentí lista para poder comprometerme con otro y con las tareas de la vida.

Muchas veces, olvidé mis propias necesidades y sueños, y olvidé echarle agua a mi bello jardín interior. Qué bonito comprometerme ahora con la ardua tarea de cultivar, regar, abonar y vigilar todas esas flores de mi jardín...por eso, hoy invito a todos a que le den una revisada a su jardín y desde hoy, empiecen a pasar más tiempo allí. Se van a sorprender...


17 comentarios:

Anónimo dijo...

Uaf! què puedo decir después de esto? Sentirme una estúpida por conservar mi anillo de matrimonio después de haberme separado. Recordar después de muchos años que los anillos son lo de menos... Me encanta tu compromiso contigo, pero en el fondo qué? se murió las ganas del anillo?

Tacones y Labios Rojos dijo...

Las ganas siguen... el espacio sigue libre en el dedo... es un complemento al que ya está...

Anónimo dijo...

Esto lo encuentras despues de un tiempo cuando estas preparada y con el alivio diario de ser tu misma... felicitaciones esposa de ti misma....

Gaby dijo...

¡¡¡Felicitaciones!!! Definitivamente solo uno puede hacer sus sueños realidad... Inspirador...

Tacones y Labios Rojos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tacones y Labios Rojos dijo...

Hola, a continuación publico algunos de los maravillosos mensajes escritos por correo electrónico:

Que articulo tan interesante...como de novela de suspenso... me fue llevando....
llevando...... y cada vez estaba mas intrigada por conocer el final.....mi imaginación
empezó a volar....y ya estaba pensando en la ceremonia......jajajaja. De aplaudir el acto del compromiso que acabas de hacer, a veces perdemos el norte,
nos envolvemos en otras metas........y descuidamos nuestro interior.

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Súper!! muy buen mensaje, tienes la razón, nos comprometemos con otros olvidándonos de nosotros mismos...

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Hoy lei tu post sobre 'the rock on your finger' eres una loca realizada, me encanta!!! Felicitaciones por tu compromiso, es todo muy hermoso!

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Me emociona hasta las lagrimas (y sabes que eso en mi no es una metafora) este texto, y no solo este texto tan lúcido, brillante, conmovedor y bien escrito. Me emociona sobre todo este espacio amoroso que abriste de manera valiente para compartir con todas este sentimiento profundo de amor hacia ti misma.

Eres una maravillosa mujer, inspiradora, bella, grande.

Gracias por ese bello relato, gracias por recordarme la necesidad inaplazable de sacudirmE el polvo, gracia por existir, GRACIAS POR COMPARTIR CON MIGO TU BELLA BODA JUNTO AL MAR.

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Tacones y Labios Rojos dijo...

Este es otro correo electrónico:

Que lindo mujer,
Si, siempre queremos colocar en ellos o en lo otro lo que no tenemos dentro.
Adeás me cayó como anillo al dedo! en serio, con ganas de matrimonios y anillos, tamos lokitas, je, je
Abrazos poderosos!!!

Anónimos dijo...

Hola mi querida Liseth es hermoso y brindo por ello, es el mejor ejemplo de un compromiso de amor que puede haber, Te dejo un abrazo de hermana y gracias por compartir este blog tan hermoso

Ana

Mechas Dueñas dijo...

Se necesita mucha fuerza interior para sellar ese compromiso que hiciste en aquel rincón del mar.

Últimamente te veo más alta, creo que levitas, debe ser tu aura que ilumina todo a tu alrededor o la luz de esa perla maravillosa.

Pasas de lo simple a lo profundo con mucha facilidad. Gracias por compartirlo con todos.

Anónimo dijo...

Me tomo la libertad de publicar otro correo:

LO AME!!!!! tenemos que hacer tertulia.. pq yo si casi que hasta le saque los ojos a mi pareja para que nos casáramos... y lo logre! buahahahahaahaha! el lo hizo a su tiempo y su manera, pero claro... me quedo faltando el romanticismo y sobre todo por como es él.
En fin, me encanta q hayas aceptado, que te hayas dado el SI, es el mejor compromiso que había celebrado!!!!
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Anónimo dijo...

Amiga, hoy con un poco más de calma de domingo recuerdo que leí tu escrito. Frentero como tu y creo que a Fabian le tocó empezar a ahorrar por el anillo de diamantes jaja, tiene que superar esa perla. te mando un abrazo grande y sigue escribiendo que lo estás haciendo muy muy bien y me encanta seguir tus escritos.

Anónimo dijo...

Me encantó, gracias por recordarme que el compromiso es primero con una misma. Eres una berraca. besitos. claudia.

luz marina araque lara dijo...

me encanto lo que lei en estas lineas, definitivamente el compromiso que debemos ratificar es con nosotras mismas, saludos!!

laura rodriguez dijo...

para mi la idea de matrimonia con anillo, vestido y demas nunca paso x mi cabeza, lo hice por darle gusto a otros.. por escapar, pero esa susanita no exixtio en mi vida..jeje ahora q vivo casada, sin anillo xq lo guarde pa usar unos q si me gustan, me doy cuenta, q si al final el compromiso es con uno, con la vida d uno, no se esas ideas d casarse y vivir felices como en el cuento de hadas, creo q si solo son cuentos de hadas q nos enseña Disney,, para volvernos cabezas huecas, el matrimonio, y mas el compromiso se riega, se cuida, se ama dia a dia...con o sin anillos,,,,solo es el vinculo q se hace con el corazon, los curas, las fiestas, los vestidos y demas...son solo tonterias....un beso querida liseth

Viviana dijo...

Aaaaaahhhhh!
Maestra! me diste en lo más profundo con este texto! maravilloso, necesario, la purita y santa verdad que todos necesitamos aplicar en nuestras vidas... qué linda amiga tengo! mil gracias Lisseth por tan bellas y profundas palabras salidas de la verdad del corazón <3

Laura Noestá dijo...

Acabo de escuchar tu entrevista en Caracol Radio por Internet, me ha encantado!!!

Besos Guapa desde España

Jacqueline Buritica dijo...

Hola mi Liz, Fabian y mi Esposo tien algo en común no quieren nada de matrimonio,cuando lo propongo recibo algunas respuestas muy parecidas, siento que no insistiré mas y cuando el crea que es el tiempo el mismo me lo proponga pero aveces creo que eso no pasara por ahora.
TE quiero mucho mi Liz